Editorial por: José Luis Galván

Mi hijos Gabriel e Iker, de tan solo ocho y diez años, se han vuelto expertos en la política de los Estados Unidos. Con la nueva modalidad educativa a distancia y ahora que también me ven al pendiente del resultado tan cerrado de la elección del país vecino del norte que he seguido por medio de mi laptop, les llamó mucho la atención el mapa interactivo de los estados de la unión americana.

Ante su interés traté de explicarles algo sobre el sistema electoral de ese país. En principio que ahí no cuenta el voto directo de los ciudadanos, si no que están los estados divididos en votos electorales y cada estado tiene un peso electoral dependiendo, entre otras cosas de la cantidad de habitantes. Además, si gana un candidato en un estado aunque sea por un solo voto se lleva los demás votos electorales que su contrincante tenga; es como jugar  con la pirinola y te toca “toma todo”. Pensé que sería muy difícil de entender, pero a partir del miércoles ellos buscaban en su tableta o laptop cómo se iban dando los resultados.

-¡Papa ya ganó Biden California, o sea, ya será presidente de Estados Unidos! ¡Es el estado con más votos, tiene 55! Me dice Gabrielo picándole a su tablet.

– No, porque faltan de contarse los votos en Texas y Florida; entre los dos estados tienen casi 70 votos electorales y regularmente esos estados votan por los republicanos, que es el partido de Donald Trump.

– ¡Además faltan los votos de los astronautas que están en el espacio y los que están en otros países papá, esos también cuentan! – Dice Iker entrado al debate.

Ante este interés de los pequeños sobre la elección del país vecino aproveché no solo para enséñales algo de política, sobre la izquierda o la derecha, conservadores y liberales, sino matemáticas y geografía, al tener que sumar los votos electorales de algunos estados para que, al conseguir 270 votos, cualquiera de los candidatos pudiera ser el Presidente, o qué estados están al sur o al norte de la unión americana. El ejercicio de la semana estuvo por demás interesante con un gran desenlace:” El triunfo de Joe Biden”.

En la casa toda la familia le íbamos a los demócratas mas que por una ideología o simpatía por Joe Biden, en especial mi mujer Isadora, es por la   misoginia de Trump, además odia las barbaridades que el actual presidente ha hecho no solo con su pueblo, el mal trato con los migrantes y en general  su política internacional de constante amenaza a casi todos los países del mundo.

Pero este juego aún no termina, creo que esto se irá a tiempos extras, como un partido de Futbol Americano; ya que por increíble que parezca en ese país, que se jacta de una gran democracia y de llevar con rectitud sus elecciones; ahora resulta que Donald Tump habla de un fraude electoral, como en cualquier elección de México, en donde el candidato perdedor  no suele reconocer su derrota; así que el pueblo norteamericano quizás viva su primer; “voto por voto”, “casilla por casilla” y la mayoría de ellos verá este desenlace  de los tiempos extras  desde su casas preparando un buen guacamole con aguacate mexicano y totopos; como en un partido de uno de sus deportes favoritos.