Samuel García amaneció el jueves con una mala noticia, cayó al cuarto lugar de las preferencias para gobernador en la encuesta de El Norte, y su día se puso peor.

La clausura simbólica de la Refinería de Cadereyta fracasó, un grupo de cientos de petroleros, trabajadores de la planta, se lo impidieron y dañaron la camioneta donde se desplazaba.

“¡Fuera Samuel!” “¡Eres influencer no político!”, le gritaron.

El senador anunció desde el miércoles la clausura de la refinería, por la mañana  del jueves ya se sabía que lo esperaban cientos de afiliados al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.

En sus redes, Samuel cambió su versión para tratar de bajarle a la tensión, dijo que no estaba a favor de cerrar su fuente de trabajo.

Aún con la amenaza fue a la refinería los petroleros rodearon la camioneta, donde también iba el diputado local Luis Donaldo Colosio Riojas, trataron de bajar al senador sin lograrlo.

Tuvo que huir al ver que lanzaban piedras al vehículo, le quebraron un vidrio y le quitaron una placa.

Con esos datos exhibieron que la camioneta debía 38 mil pesos de multas y refrendos, horas después el senador comprobó que no era suya.

Luego se escapar de la agresión en un video, Samuel volvió a cambiar su versión al decir que quería llevarles recursos para instalar filtros contra la contaminación.

Así terminó su difícil día, cuarto lugar en la carrera por la gubernatura, fracaso de su evento en la refinería y convirtiéndose en tendencia en redes sociales con los videos de la agresión.