Editorial por: Roel Guajardo Cantú

“A Salvar el Semestre y el Año Escolar”.

Quienes trabajamos o hacemos educación, sabemos, como afirma Juval Noah Harari, que en educación “la única constante es el cambio”.

La crisis sanitaria generada por el Coronavirus Covid-19, ha detonado o debería de servir para detonar el talento y la innovación en todas las facetas de la vida social.

En educación seguimos apostando por un futuro luminoso para la presente y futuras generaciones, por lo que la escuela, en esta contingencia que obliga al aislamiento social, se reinventa a fin de continuar brindando o como dicen otros, proteger la oportunidad de aprender de niños y jóvenes durante este período.

Cada institución y nivel educativo debe de tener un plan alterno específico para no interrumpir el proceso educativo, la formación de nuevas generaciones, y acreditar el semestre o ciclo escolar.

Algunos países del mundo como Italia y España han optado por acreditar el año escolar, obviamente con una estrategia educativa.

En México, aún y con algunas graves debilidades en ciertas regiones del país, es posible instrumentar un plan de actividades escolares para darle continuidad a la tarea educadora y salvar el semestre, porque la escuela es la vida misma y no puede por antonomasia parar.

Con este propósito y porque los profesores saben de esto, lo saben hacer y son quienes lo podrían desdoblar, sugerimos una ruta que permita la consecución de los objetivos didácticos del programa educativo, ante una situación extraordinaria como esta.

1.- Revisar el avance de los contenidos académicos vistos y alcanzados en sesiones presenciales de clases en el aula.
2.- Evaluar el impacto del trabajo escolar desarrollado a distancia, mediante diversas plataformas durante las dos o dos semanas y media que se interrumpió el sistema de clase presencial.
3.- Reanudar las actividades escolares y académicas en línea, trabajando en varios frentes:
A.-Brindarle soporte al docente con contenidos didácticos de su materia, módulo y grado.
B.-Apoyar la formación, capacitación o fortalecimiento de las habilidades digitales de los maestros con cursos en línea.
C.-Dosificar los contenidos didácticos del programa de cada materia, módulo, semestre u año escolar, enfatizando en los aprendizajes significativos.
D.-Identificar para focalizar el trabajo educativo, qué alumnos y cuántos no tienen conectividad, equipo o móvil para trabajar en línea.
4.- Ampliar en dos semanas el Ciclo Escolar, para cerrar evaluaciones regulares el 10 de julio.
5.- Abrir un período de regularización o recuperación presencial, si la contingencia de salud lo permite o a distancia del 13 al 31 de julio.

En Educación Media Superior y Superior, las prácticas de laboratorio y talleres se pueden desarrollar mediante simuladores y software que tenemos en las instituciones educativas y evaluarlas con la certificación de las mismas, como se hace en Conalep NL, incluso para los cursos como opción para la titulación.

Si es una certificación internacional, mejor, su reconocimiento es global.
Ante una situación extraordinaria se requiere actitud, talento, innovación y compromiso, como la tienen los maestros de México.

“La escuela no para y el año escolar se acredita”.