Editorial por: Arturo Amaral

1. Vulnerabilidad humana: muchas veces hemos llegado a pensar que tenemos el control total de nuestra vida y que todo lo podemos hacer. Esta pandemia del Covid-19 nos ha demostrado que somos tan vulnerables como cualquier otro ser vivo y que hay situaciones que no están bajo nuestro control; está bien darnos cuenta de esto y ser personas más humildes.

2. La importancia de la familia: por las prisas de la vida y por ideologías hedonistas, nos hemos olvidad de cultivar la armonía familiar. Cuántas personas pasaban días sin convivir con la gente con las que viven. Ahora que no podemos estar afuera, nos damos cuenta que en ocasiones no sabemos convivir con las personas más cercanas en nuestra vida. Hoy volvemos a darnos cuenta que es el círculo social más importante que tenemos.

3. Cultura del ahorro: hay una situación económica difícil. Muchas familias no tienen organizados sus gastos y hoy en día, no tienen trabajo o están ganado menos. Por no tener un «colchón» viven con más estrés esta crisis. Debemos aprender a ser más administrados y ahorrar para las contingencias de la vida.
4. No sabemos manejar la ansiedad: todas las las personas vivimos con cierto grado de ansiedad, pero muchas veces no sabemos lidiar con ella y la manera en la que la «controlábamos» era manteniéndonos distraídos, saliendo a divertirnos, trabajando más entre otras actividades. Ahora que nos vemos más limitados no sabemos cómo autocontrolarnos.

5. La vida es un cambio constante: todo cambio trae incertidumbre y a muchas personas no les gusta eso, se aferran a su zona de confort. Hoy ante la pandemia del Covid-19, la vida en el mundo es diferente a como la conocíamos, y cuando pase esto lo seguirá siendo. Habrá personas que ya no estén, tal vez habrá muchos nacimientos (los cuarentenials). Las compañías y los gobiernos tendrán que revolucionarse. Necesitamos aprender a dejar de aferrarnos a lo conocido y tener la flexibilidad para afrontar lo desconocido.

Todo esto está bien. Los efectos del Covid-19 son parte de la evolución personal. En la historia, ante cada punto de quiebre, la humanidad ha sabido reponerse y esta vez…

¡No será la excepción!