La plataforma de transporte compartido Uber dio la noticia de la semana, en un acto de honestidad y trasparencia hacia su personal y a sus clientes, la compañía más popular actualmente en trasporte público desveló que existió una filtración cibernética que la compañía había mantenido en secreto hasta esta semana y que en 2016 afectó a los datos personales de 57 millones de sus usuarios y conductores en todo el mundo.

Se detalló que dos individuos ajenos a la empresa accedieron a las bases de datos de Uber y fueron capaces de descargar información de 57 millones de usuarios de Uber en todo el mundo, incluyendo sus nombres, direcciones de correo electrónico y números de teléfono.

Dentro de esa cantidad figuraron, además, 600.000 conductores de Uber en Estados Unidos, cuyos números de licencia de conducir, la forma de identificación más habitual en este país, también fueron robados por los «hackers».

La compañía dijo que no podía dar más información sobre el tema, pues se trata de una investigación abierta en Estados Unidos por la corte de Nueva York. Sin embargo, compartió que los socios conductores pueden saber si sus datos fueron afectados por el hackeo a la base de datos de la plataforma.

“No vamos a dar información específica por región o país por el momento, pero creo que el hecho de que cada quién pueda revisar su propia información es bastante granular”, dijo Roberto Fernández, director de operaciones de Uber México.

La agencia Bloomberg aseguró que Uber, pese a tener la obligación legal de informar a las autoridades acerca del ataque informático, pagó 100.000 dólares a los «hackers» para que eliminaran los datos obtenidos y mantuvieran silencio sobre lo ocurrido.

Entidades como Estados Unidos, Australia y el Reino Unido ha mostrado su postura negativa ante estas declaraciones y han comenzado procesos de investigación con sus propios departamentos de inteligencia para esclarecer este suceso.

Al corte del primer semestre de 2017, Uber contaba con 230,000 socios conductores en México, con miras de crecer este número a 500,000 hacia 2018.

Esperemos a ver de qué forma impactará esta situación al personal interno de Uber, a sus clientes y a futuros socios.