Existe una película que está rompiendo paradigmas y está llegando a lo más profundo de los corazones del pueblo mexicano, COCO.

Pero te has preguntado. ¿Por qué COCO? ¿Qué tiene de especial? ¿Cómo es posible que esté poniendo en jaque a todas las cadenas de cine en nuestro país por no poder abastecer a la demanda que existe por ver esta película?

COCO es una película tan conmovedora y extraordinariamente hecha que por un momento piensas que tendría la magia suficiente para que llevara a recapacitar a los corruptos y criminales que han estado hundiendo el país sobre todo lo que es y puede ser México.

COCO sin duda es insólita por cualquier lado que la veas, nos lleva a redescubrir México. Un México abatido sin duda, pero glorioso e incluso majestuoso. Nos recuerda que vivimos en un país rodeado de arte. No solo el de Rivera y Frida Kahlo, sino el arte y las tradiciones populares como los alebrijes, los altares de muertos, el papel picado, la ropa misma, sin olvidar las joyas arquitectónicas de las pirámides a la Catedral, el Palacio de Bellas Artes o los pueblos mágicos. Nos enseña que detrás de todo ese arte extraordinario está gente cuya vida está dedicada a ello, como la familia del niño protagonista, Miguel, que ha hecho zapatos por generaciones u el organillero que toca en la calle o a la señora que te vende sus artesanías en la esquina.

Otro gran homenaje que hace COCO es a la época del cine de oro nacional, con sus grandes emociones y sus grandes pasiones, sus personajes icónicos: el charro cantor, la mujer abandonada, la abuelita ruda, la bisabuelita dulce, los patiños cómicos, los tíos solterones, todos conectados por una serie de grandes amores y grandes traiciones que atraviesan generaciones. Utilizando a Ernesto de la Cruz y Héctor le hicieron un homenaje a uno de los más grandes personajes en la historia de nuestro país como lo es “Pedro Infante”. Mostrándonos las dos caras de este icono al retratar su imagen de galán, gallardo y valiente y por el otro lado su esencia noble y heroica.

Y también allí está el elemento de las canciones como una llave hacia el alma del mexicano, con esa guitarra mítica que es el instrumento mágico que da el acceso al mundo de los muertos.

Y sobre todas las cosas, “La Familia es primero” ese mensaje tan bonito que la gente olvida por su propia ambición. Realmente nos pone el ejemplo del apoyo incondicional que todos deberíamos tener con nuestros seres queridos.

Nos deja una añoranza enorme de que estamos perdiendo la esencia original y tradicional de una de las más grandes tradiciones en nuestro México querido “El Día de Muertos”, esa celebración única en que se le rinde homenaje a esos que ya se fueron y nos acompañaron y guiaron en el camino.

Es algo extraño que tuvo que ser una película extranjera la que vino a enseñarnos y recordarnos lo hermosa que es la cultura mexicana y lograr hacernos sentir orgullosos de nuestras raíces.… Así que gracias a Disney, a Pixar y a los creadores de esta extraordinaria película por darle una voz y una cara a México y a los mexicanos.